Julio 2, 2008

Richard

Richard Gere es y será siempre el más hermoso… Ahhhhhh…

Julio 2, 2008

Dos Horas

Resulta que hace meses que tengo problemas con mis períodos menstruales.  Supuestamente es por cuestiones hormonales y/o de sobrepeso (las dos razones son igualmente tristes).

El tema es que hace unos días que me indispuse… y van quince días y contado.  Ayer me asusté un poco porque no hay señales de que vaya a parar nunca y decidí ir a la guardia para consultar qué hacer.

Me atendieron muy bien.  Tengo que esperar unos días y si aún sigo me dieron una receta para una inyección que supuestamente soluciona el problema en 48 horas (tengo que buscar en internet cómo actúa el fármaco…).

Pero eso no es nada.  El tema es que el médico me preguntó cómo me cuidaba para no quedar embarazada y si estaba 100% segura de que no era el caso.  No había pensado en esa posibilidad ni por un microsegundo.  Pero claro, ante una hemorragia medio salida de la galera es lógico que quiera descartar esa posibilidad.

Me pidió entonces un análisis de sangre en ese mismo momento.  Lo hice y tuve que esperar dos horas por el resultado.  Fueron dos horas jodidamente interesantes.

WHAT IF ??????

Y la respuesta surgió con total naturalidad y tranquilidad.  Pensé: “si estoy embarazada lo tengo”.  No dudé, no me angustié, no me desesperé.  Tampoco pensé en lo que podía llegar a pensar Matías.  Obviamente el pobre no iba a querer saber nada, pero no me importó en lo más mínimo.  Por otro lado le diría a R. que no quería estar mas con él, que había decidido no esperarlo más bla bla bla… Decirle que estaba embarazada de otra persona me parece que sería demasiado fuerte. 

No me importó nada.  Por dos horas el mundo se redujo a dos personas: yo y mi posible hijo o hija.

En fin… el análisis dio negativo, por supuesto.

Tal vez estaba tan tranquila porque sabía que no podía ser.  Pero mientras me imaginaba a Cameron de Dr. House analizando mi sangre en el laboratorio, me imaginaba también un inesperado resultado positivo.  Y me sorprendió mi tranquilidad.

¿Mis ganas, quizás?

Matías jamás tendrá idea de como zafó.

Es muy raro ser mujer a veces.

 

Junio 24, 2008

Problemas morales

Han pasado algunos días desde que conocí a Matías.  Seguimos comunicados y nos hemos viso algunas veces.  Encontrarnos siempre fue agradable y los dos la pasamos muy bien.

Pero… (siempre hay un pero).

No me hace mucha gracia estar en esta situación de engaño.  No siento culpa, pero sí se que está mal.  Por más que busque justificativos -y que los justificativos sean válidos- engañarlo a R. de esta manera habla mal de mí como persona.

Nunca me quedó muy clara la diferencia entre ética y moral.  Para el psicoanálisis puede hablarse de una ética del deseo (no del deseo físico, sino en general) y en ese caso yo estaría actuando de acuerdo a esa lógica.  Si hablamos de moral, entendida como una guía interna para obrar de acuerdo a mi concepto del bien y el mal, ahí estoy medio fregada.

En fin… como dice Scarlett (no Johansson sino O’Hara): “Pensaré en eso mañana”.

 

Junio 23, 2008

Redacción Final: Mi comprensión de la verdad por Jake Chambers

El pistolero es la verdad.

Rolando es la verdad.

El Prisionero es la verdad.

La Dama de las Sombras es la verdad.

El Prisionero y la Dama están casados. Ésa es la verdad.

La estación de paso es la verdad.

Penetramos bajo las montañas, y esa es la verdad.

Había monstruos bajo la montaña. Ésa es la verdad.

Uno de ellos tenía entre las piernas la manguera de un sutridor de gasolina Amoco y hacía ver que era su pene. Ésa es la verdad.

Rolando me dejó morir. Ésa es la verdad.

Todavía lo quiero.

Ésa es la verdad.

¿Cuándo una puerta no es una puerta? Cuando es una jarra, y esa es la verdad.

Blaine es la verdad.

Blaine es la verdad.

¿Qué cosa tiene cuatro ruedas y vuela? Un camión de basura, y esa es la verdad.

Blaine es la verdad.

Hay que vigilar consantemente a Blaine, Blaine es un engorro, y ésa es la verdad.

Estoy bastante seguro de que Blaine es peligroso, y ésa es la verdad.

¿Qué cosa es blanca, negra y roja como un tomate? Una cebra ruborizada, y ésa es la verdad.

Blaine es la verdad.

Quiero volver, y ésa es la verdad.

Tengo que volver, y ésa es la verdad.

Acabaré loco si no vuelvo, y ésa es la verdad.

No puedo volver a casa hasta que encuentre una piedra, una rosa, una puerta, y ésa es la verdad.

Chu-chú, y ésa es la verdad.

Chu-Chú. Chu-Chú.

Chu-Chú. Chu-Chú. Chu-Chú.

Chu-Chú. Chu-Chú. Chu-Chú. Chu-Chú.

Tengo miedo. Ésa es la verdad.

Chu-Chú.

 

Stephen King. La Torre Oscura III, Las Tierras Baldías.

Junio 23, 2008

Mi psicoanalista

Hace poco comencé con una nueva analista a la cual llegué a través de mi obra social. Fui unas cinco o seis veces… los sábados a las diez de la mañana. Esto me ahorra las excusas para faltar porque no pude salir temprano de la oficina: los sábados a la mañana soy yo y mi alma.

Mi analista es una mujer de unos 45 años. Tal vez menos. Tiene una de esas caras que hace difícil definir su edad. Su consultorio creo que es una parte de su casa, que adivino detrás de puertas cerradas. Es muy amplio, tiene una ventana, una gran biblioteca, un escritorio, un sillón y un diván.

Todavía no me tiro en el diván, simplemente me siento como si fuera un sofá. Yo hablo y ella toma nota.

Parece ser una buena profesional, aunque eso sólo se puede decir con el tiempo.

Lo que sí puedo decir es que siento que le importa lo que me pasa. Me da pañuelos de papel si lloro, me dice que la llame cualquier cosa si necesito ir antes de la sesión pactada, habla con voz muy suave y me escucha.

Esto suena obvio ya que es lo esperable de un psicólogo, pero en la vida real no es tan fácil de encontrar. Decir la palabra justa en el momento exacto es todo un arte, y no es fácil.

Pero creo que sobre todo es muy amable. La amabilidad es una cualidad muy devaluada.

Y para mí es importante.